
No sé si sabrás que a pesar de la propaganda con la que se nos bombardea manifestando la, para mí, más que dudosa disolución de ETA, en España continuamos estando rodeados de terroristas, porque hasta el momento presente esos hijos de puta no han entregado las armas ni se han desprendido de la capucha. Para negociar la Paz hay que entregar las armas, dar la cara y no esconderse como hienas al acecho de la carnaza.
Antes de sentarse a negociar deben rendir armas y solicitar el perdón de las víctimas y el de España, aunque personalmente el perdón que puedan solicitar esos miserables pendejos me importa un carajo. (perdón que a buen seguro nunca pedirán). Hace años que ya enterré a mis muertos y quizá ellos les hayan perdonado desde el Más Allá. Yo no.
Yo los maldigo. Maldigo la puta hora que a sus putas madres les dio por traerles al mundo. Maldigo a la parte de sociedad vasca que comulga con los terroristas, y a los políticos que han medrado y medran utilizando sangre ajena derramada. Maldigo a la escoria humana que derramó esa sangre que ayer fue y que también hoy, continúa siendo mía. Para todos ellos deseo que sufran una muerte indigna y agónica.
Y no me importa en absoluto que se mueran de hambre esposados a una cama de hospital. Los míos murieron atravesados por la metralla etarra en una calle de Durango y en la Estación de Atocha, y ningún político o juez se interesó ni les preguntó si tenían hambre y sed de justicia....Yo sí la tengo. Aunque sé que moriré hambriento de justicia y sediento de paz.
Puestos a maldecir, maldigo a todos los bastardos, estúpidos e ignorantes políticos socialistas que al día de hoy continúan sacando pecho creyéndose todavía salvadores de la paz. Porque se necesita ser estúpido e ignorante para pactar con el enemigo y creer en la milonga de las señales de humo que desde la cúpula etarra preconizan el alto el fuego. Y aún creyendo en ello, que el pajolero PSOE que nos desgobernó durante dos legislaturas vaya bajándose los pantalones un poco más si cabe, humillando vergonzosamente al pueblo español, un día sí y el otro también. La utópica paz que pregona este barrenado y destituido gobierno de chichinabo, posiblemente sólo se podrá conseguir a base de concesiones indignas como las que ya se están otorgando bajo mano sin que el pueblo español sea consciente de ello.
Con las rebajas de condena a presos con las manos manchadas de sangre, de nuevo el pueblo español ha vuelto a ser vendido, humillado, escarnecido y crucificado para loor y gloria de la clase política saliente y del terrorismo vasco, presente en el Congreso bajo el nombre de Amaiur. Lo jodido del caso es que España continúa estando rodeada de verdugos prestos a ejecutar sentencias, verdugos pertenecientes al poder político y sicarios inmersos en el Poder Judicial. Y esas sentencias siempre recaen en el más débil.... en el sufrido pueblo español, mancillando la sangre derramada.
se supone que quien pacta con terroristas, es un terrorista más. Entonces no me cabe otra conclusión por la presente que afirmar que los descerebrados socialistas, tiranos democráticos que habitaron y gobernaron desde el gran lupanar de
Y con tales antecedentes, el ciudadano puede ciscarse en Presidentes, Jueces o Ministros si los mismos son unos crápulas y hasta patearles los entresijos, literariamente hablando se entiende. Que para eso les ha conferido su voto, o no, y el crápula sí que le debe un respeto al ciudadano puesto que desde su escaño o tribuna, puede traficar, pactar y comerciar con terceros indeseables, negociando a su libre albedrío con la buena voluntad del pueblo español. Y a ese mismo pueblo español le asiste el derecho al pataleo. Y debe hacerlo cuando crea que le asiste la razón o cuando el malnacido de turno con mando en plaza se pase tres pueblos con su política tercermundista de injusticia, traición o desgobierno.
Por eso te advierto con el título de este post: Gallardón, átate los machos,…que tu nuevo cargo tiene más responsabilidad que la de esgrimir la vara de la Alcaldía de Madrid. Con tus acciones debes ganarte el respeto de todos los españoles que tenemos las manos limpias de sangre.
Y ten en cuenta que el respeto es algo que todo cristo debe ganarse. Hasta los intocables.
Y si ese intocable no cumple con su juramento ante la Constitución, traiciona su cargo, es un golfo o incompetente, aunque sea Presidente, Juez, Ministro, Senador, político o sucedáneo, ha de llamársele por su nombre. Alto y claro, aunque con la educación que exija su rango:
"Es usted un hijo de puta,... Señoría"