domingo, 22 de abril de 2012

LA "OTRA" REINA




“Lo siento, me he equivocado y no volverá a ocurrir”….
Pero yo me pregunto…¿qué coño NO volverá a ocurrir?...¿disparar de nuevo el trabuco?....¿fusilar a un pobre oso borracho en los Cárpatos?....¿apiolar a un elefante en Botswana?....¿no desempeñar su cargo como Jefe de Estado tal y como juró hacer?...o bien quiso dar a entender:
- “No volveré a ponerle los cuernos a la Reina”.


Vamos a ver, que el ciudadano Borbón se explique claramente y no se vaya por las ramas con ambigüedades. Luz y taquígrafos, oiga usté, que para eso le pagamos sus juergas. Que las “equivocaciones” y las “traiciones” se multiplican. Que ya está bien de ocultar in eternum verdades como puños. Que ya está bien de tanta permisividad y ocultamiento de datos irrefutables con el beneplácito de todos, absolutamente todos los medios informativos. En este jodido país los únicos que no nos la cogemos con papel de fumar a la hora de exponer y denunciar datos irrefutables, somos los blogueros.
Nosotros somos la única y auténtica prensa libre.



La fotografía que encabeza este post fue tomada en un viaje oficial a Stuttgart realizado en 2006. Por aquel entonces la “otra” Reina que atiende por el nombre de princesa Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, (Corinna Larsen, de soltera para los íntimos), ya formaba parte del séquito oficial del Borbón y como podrá comprobarse en el gráfico, esta piba de 47 tacos nacida en Frankfurt, aparece aureolada en rojo siguiendo como una perra en celo a su real amante, compartiendo alfombra roja y recibiendo incluso honores militares.



No es de extrañar pues, que debido a la crisis, la “otra” Reina oficie como empresaria y organizadora de safaris, y que de igual manera es sabido que estuvo presente en el último elefanticidio acaecido en Botswana. Si el Borbón se jodió la cadera en su bungalow intentando emular a Tarzán haciendo el salto del tigre teniendo como presa a la Corinna de marras, eso a mí me importa un carajo. Sabido es que las apetencias sexuales de ese menda coronado, NO por la gracia de Dios, sino por la de Francisco Franco, fueron, son y serán variopintas, ya que sus encames, al igual que los de sus ancestros, han recorrido toda la escala social. Eso va en los genes.



Lo escribí una vez y me reitero en lo escrito:
Juan Carlos I es el último representante que reina en España descendiente, (salvo dignas excepciones) de una saga de reyes borrachos, puteros, idiotas, descerebrados, cabrones, y reinas adúlteras, ninfómanas y con ardores en los bajos, que a lo largo de los siglos han conformado la estirpe real borbónica, culpable en gran medida del atraso secular de un Pueblo, de la ignorancia de un Pueblo, de la degradación moral de dicho Pueblo, la de sus Instituciones y la de la propia Iglesia comulgante con la Monarquía borbónica que con su proceder fomentó la pobreza, el odio ancestral y la miseria congénita y generalizada de centenares de generaciones de españoles.



Y a pesar de que soy antimonárquico, a lo ya dicho, añado:
La Reina Sofía ha sido y es la más digna y leal reina que ha tenido la Monarquía Española a lo largo de los siglos.



Sabido es, que el peor cerdo se come la mejor bellota.


domingo, 15 de abril de 2012

UN BOBÓN CON TRABUCO



El título de este post tiene dos errores de apreciación. El primero es que el soplapollas coronado que aparece en la foto es un bobo en grado superlativo, o sea que también pudiera llamársele bobalicón o en este caso Bobón, obviando la erre para hacer el apellido más afín con el soplapollas de marras. El segundo error es que el Bobón no porta un trabuco, sino más bien un Remington 40-30 sólo apto para traspasar la gruesa piel de un rinoceronte, o bien en este caso la de un pobre elefante que visto el tamaño de sus colmillos, todavía no había alcanzado el grado de adulto.

Sea como fuere, tras el elefanticidio, al Bobón de los cojones le tuvieron que evacuar a toda leche desde Botswana hacia la capital del Reino de todas las Españas. No se sabe si su fortuita caída ha sido debida a un traspiés, a que algún watusi le puso la zancadilla o bien a que el Bobón, debido a sus achaques menopáusicos se atascó en una descomunal boñiga de elefante.

Total, que además de los 30.000 euros del ala en concepto de matanza elefantina, más dietas VIP, jet privado, gasofa para el jet, dietas y salarios para la tripulación, etc, etc, la fiesta se ha saldado con un valor superior a los 100.000 euros de vellón. Y eso sin contar con los gastos de clínica (fijo que no los cubre la Seguridad Social) y la pasta gansa que cuestan los artilugios protésicos que se le han implantado al Bobón de los cojones, todo ello con el fin de que su regio esqueleto permanezca más o menos en posición vertical. O sea que desde ahora bien podría llamársele, Bobón Robocop I de España, Rex Invictus por la gracia de Dios.

Todavía está por ver si el pobre elefante había sido previamente drogado o adormecido con un dardo tranquilizante, o bien estaba borracho perdido como el pobre oso que hace unos años se cargó el Bobón en los Cárpatos. Y es que a los Bobones y demás reyes hispánicos siempre les ha ido la marcha de apiolar a la fauna autóctona desde la barrera y con trabuco. Prueba de ello es que en el coso taurino que se montaba en la Plaza Mayor de Madrid para solaz de la monarquía reinante, el zángano de Felipe IV practicaba el tiro al blanco teniendo como diana a toros bravos, ensogados por la cuerna, eso sí, a la barrera. Digo yo que sería para que el blanco no se moviera y su majestad no errara el tiro.

De todas formas el Bobón que me ocupa no se lleva muy bien con las armas de fuego, si tenemos en cuenta que en su juventud ya se cargó “accidentalmente” a su hermano de un disparo de revólver. Y es que, por lo visto, esto de jugar con fuego va en los genes y se trasmite de generación a generación. Véase si no el caso de su tierno nieto Froilán, hoy en día a pata coja a causa de un disparo en sus pinreles.

Ya me disculparéis el tono de coña marinera que va adjunta a estas letras pero lo prefiero así, ya que de escribir en serio tal cual merece la actuación de ese soplapollas coronado, a buen seguro que mi próximo cumpleaños lo celebraría entre rejas.

lunes, 2 de abril de 2012

LUTERO, AZOTE DE LA IGLESIA CATÓLICA



Aprovechando que estamos en Semana Santa, fechas éstas en las que estamos acostumbrados a que en la tele nos flagelen con películas y panfletos afines a la Iglesia católica referentes a vidas de santos, romanos, crucifixiones, milagros ect, en este blog yo voy a romper el molde ofreciéndoos una película que versa sobre Martín Lutero, el monje agustino que le echó un par de cojones a la vida y un envite al Papado, al cual por cierto, derrotó.

No voy a entrar en detalles relatando la vida y obra del teólogo alemán Martín Lutero, de sobra conocida por la mayoría. Y el que no la conozca que la lea, coño, que el leer no ocupa lugar en el pensamiento. Además, viene a cuento recordar una frase del ya citado monje: “El pensamiento está libre de impuestos”, frase ésta con la que Lutero daba a entender, que la Iglesia católica que imperaba en el Sacro Imperio, no podía seguir percibiendo tributos del libre pensamiento del pueblo alemán.

Refiriéndome exclusivamente a la película que os ofrezco, creo que en parte es bastante parcial, porque al fin y al cabo está patrocinada y realizada por la mismísima Iglesia Luterana que como hace todo historiador religioso, selecciona qué hechos y cuáles no, pueden entrar en el guión.

Por ejemplo las doctrinas de Lutero ocasionaron cientos de miles de muertes, no ya sólo porque los protestantes generasen rebeliones y luchas fratricidas dentro del cristianismo, sino porque aunque se oculte en la película “Lutero”, nuestro hombre fue un antisemita convencido. Su anti judaísmo le llevó a escribir y a decir cosas como que “había que aplastar y quemar a esos gusanos venenosos y pedir que se quemaran y destruyeran sus casas, confiscando sus propiedades”.Todo esto y mucho más aparece en su libro “Sobre los judíos y sus mentiras” editado en 1543.

Por si todo esto fuera poco, Lutero tenía un ramalazo de Tomás de Torquemada de órdago, puesto que fue uno de los grandes responsables de las famosas persecuciones de brujas en la Europa Central. Todo lo que fuera magia lo concebía como obra del diablo, y así fueron quemadas vivas miles de personas en todo el país. La Inquisición española tiene más nombre y aunque no es menos culpable, sí es la que se lleva todos los palos, cuando no causó ni llegó a un 35 % de los crímenes producidos en otras partes de Europa. Evidentemente los luteranos no nos muestran a ese Lutero tal cual era, ya que en algunos momentos corren el riesgo de convertirlo en un nuevo Torquemada.

Como película “Lutero” es un drama de acción que transcurre en una de las épocas más revolucionarias de la historia (el paso de la Edad Media al Renacimiento) y muestra como las creencias de un solo hombre pueden cambiar el mundo. De igual manera lo hicieron los grandes tiranos y asesinos como Hitler y Cía.

De todas formas estamos ante una excelente película alemana dirigida por Eric Till en 2003, muy recomendable para los amantes del buen cine histórico, con una ambientación maravillosa, unos planos fantásticos, un guión de texto impecable y unos actores secundarios de lujo como Peter Ustinov (en su último papel) y Joseph Fiennes como protagonista principal dando vida a Martín Lutero. Otros personajes como Carlos V de Alemania y I de España y el Papa León X, quedan reflejados parcialmente difuminados.

Modestamente opino que toda la película en sí es una magistral obra de interpretación. Momentos cumbres son a mi parecer cuando Lutero viaja a Roma (minuto 21), la recaudación de impuestos procedentes de las “indulgencias” concedidas por la Iglesia (minuto 29) esta secuencia, verdaderamente genial, y su juicio ante Carlos V (1,10).

Se llamaban “indulgencias” a la facultad de convertir las penitencias merecidas por los pecados, en el pago de una multa a la Iglesia. El Papa León X, deseoso de obtener dinero para la construcción de la basílica de San Pedro, organizó, en 1515 una concesión de indulgencias en gran escala.

Los frailes dominicos recibieron el encargo de hacer propaganda en Alemania, lo que provocó el disgusto de los frailes agustinos, o sea que entre frailes iba la bronca. Entonces para abreviar trámites, el Papa confió la gestión financiera del timo de las “indulgencias” a los Fugger, banqueros de Augsburgo, que le dieron un carácter puramente comercial. Estirpe de banqueros que dicho sea de paso, andando el tiempo, cuando Felipe II, reinaba en España, sentaron sus reales en la madrileña calle de Atocha convirtiéndose en los banqueros de la Corona a la cual por cierto, hipotecaron hasta la médula.

Esta película tiene un metraje que se aproxima a las dos horas de duración, (1 hora, 57 minutos) por lo que para su perfecta visualización os recomiendo ampliéis la pantalla del reproductor (pantalla completa). ATENCIÓN: No pulséis en el símbolo de YouTube, puesto que abriréis su reproductor y entonces la película sufrirá tirones y esperas interminables hasta que cargue el buffer.
Ya me daréis vuestra opinión.
Que la disfrutéis.