lunes, 16 de diciembre de 2013

CRÓNICAS DE MESA Y MANTEL


El presente título, subtítulo y texto pertenece a uno de los veinte relatos que contiene mi libro CRÓNICAS DE MESA Y MANTEL. Una recopilación de anécdotas, algunas por mí vividas, observadas y otras de igual modo imaginadas, teniendo como escenario cualquier comedor de hotel, restaurante, mesón, tasca o figón de Madrid.  

Copyright © 2010 José Luís de Valero. 
Todos los derechos reservados
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 GENTE MAJA 

 No son gente guapa. Son gente maja, que el adjetivo calificativo es muy diferente en su significado en cuanto respecta a mis protagonistas. Entre los dos pueden sumar siglo y medio, pero poseen una marcha anímica que para sí la quisieran más de uno y más de dos gaznápiros veinteañeros recién salidos del huevo paterno, de esos y esas que con ombligo al aire, tetas sueltas y pelo engominado se creen los amos del cotarro. 

 Ella y él son diferentes. Pertenecen a otra generación que resurge de lejanas galaxias; vienen de otros confines universales y no les duelen prendas el pregonarlo a los cuatro vientos para dar con su testimonio de amor un palo en los morros a más de uno. Y si digo que ella y él son diferentes es debido a que poseo la evidencia de su paso por mi vida. 

 El canoso cabello de ella resplandece igual que una ígnea llama blanca que viento se niega a extinguir a pesar de los años que lleva ardiendo sobre su cabeza. Y él, con una sonrisa de bien nacido la observa embelesado pendiente del menor de sus gestos. 

 Para mí, que de gestos y arrumacos doctorado estoy, esta pareja viene a ser como Los Últimos de Filipinas o si se quiere rizar el rizo, la quintaesencia del amor en estado puro y posiblemente en fase terminal, pero con un par de huevos y también de ovarios que para sí los quisieran muchas de las parejas de hoy en día. Y lo demuestran besándose en público con incontrolado frenesí. No se avergüenzan de ello a pesar de los cuchicheos del resto de comensales. 

 Lo cierto es que desde hace un mes, ellos dos comen a mi vera casi codo con codo, próximos a mí en esencia y espíritu y oyéndoles hablar en susurros entre veladas frases y arrumacos, me siento de algún modo hermanado a ellos al intuir sentimientos afines puesto que también yo acumulo años y sabido es que los sentimientos añejos se asemejan y tienden a juntarse. 
Pero yo como solo, sin nadie a mi vera. 

 Yo no sé de ellos ni de sus nombres, ni de sus circunstancias, ni cómo el destino benigno o cruel, incierto y espasmódico les ha reunido en una mesa próxima a la mía, pero les veo comer con alegre apetito incluso a veces vorazmente sabedores que aquél puede ser su último bocado. A pesar de ello saborean los alimentos, el champán y el licor de manzana que les sirven a los postres con no disimulada delectación, mirándose fijamente a los ojos en un susurro anímico, comulgando al unísono con la mirada el uno con la otra o la otra con el uno, que para el caso es lo mismo. 

 Entre tanto en mi mesa aparecen cual milagro manjares que el bueno de Pepe me ofrece solícito y siempre atento a cualquier manía gastronómica que pueda ocurrírseme. Propietario, camarero o no sé qué ni me importa su grado de servicio al cliente, diariamente reposta mi estómago mas no mi alma, que ésta no se alimenta con viandas terrenas y hoy se halla al igual que ayer, huérfana de afectos cercanos añorando su otra mitad, quizá lejana en el espacio físico pero próxima en el plano anímico. 

 Entre masticación y deglución me emociono al contemplarlos. Son los últimos gladiadores de una generación que lucha a brazo partido contra el destino que irónicamente nos conduce a todos hacia la propia muerte. Un destino que les ha unido y que a la postre les separará en la vida física con el cruel zarpazo de la muerte orgánica, desperdigando sus cenizas al viento pero dejando que en el aire perdure para los restos la fragancia del amor que se profesaron en vida. 
Y eso no se lo llevará la muerte. 

 A pesar de todo, él o ella, ella o él sabedores del final de los tiempos, estoy seguro que paladean el placer físico de la carne y también el placer de la buena mesa hasta el postrer segundo, hasta el finiquito de los mágicos momentos que pueda otorgar una taza de café tras el postre, y un licor de manzana compartido sorbo a sorbo como lo han hecho casi todo y siempre en la vida, compartiendo aunque fuera a ratos, su propia existencia. 

 El viejo mesón asturiano de Argüelles nos acoge, nos aglutina. Es una especie de batidora que nos mezcla preparando el ágape ante nuestro definitivo arribo a la estación término. Y ahí estamos nosotros, aposentados cómodamente aguardando el hachazo final que nos reintegrará a nuestros orígenes, quizá a una nueva vida lejos de nuestra amada tierra. 

 Hace exactamente un año, en este mismo lugar yo dialogaba en mudo circunloquio con una astada calavera de ciervo que pendía y todavía pende en una de las paredes del comedor-refugio de gente maja, que no guapa, aunque algún pelanas con ínfulas se cuele de vez en cuando entre sus muros alborotando el gallinero y provocando malas digestiones al personal. 

 Entonces, digo, estaba acabando de escribir un libro y me acuerdo que aquel día de monólogo interior con la testa del finiquitado ciervo, se me empañaron los ojos de emoción al transcribir, rectifico, al intentar resumir con y en la distancia que otorga el tiempo y el espacio y mediante una servilleta de papel, el monólogo interior que me dictaba aquél descarnado ciervo que me contemplaba impávido desde más allá de la muerte. 

 El astado no contestó a todas mis preguntas, al menos auditivamente no pude apreciarlo. Simplemente me observó desde sus descarnadas cuencas vacías de toda luz, dándome a entender que la forja del amor sólo se consigue mediante la convivencia y la humanidad compartida sorbo a sorbo. 

 -“Viene a ser – dijo – como un toma y daca o como compartir en buena compaña la calada de un cigarrillo.“ 

 Ahora ella, cabello canoso ondeando al viento, apura un trago de café que absorbe con incontrolado deleite y aspira una calada de cigarrillo con la veterana voluptuosidad que le otorgan los años vividos en comandita. Él no fuma pero inhala de igual modo con arrebato las volutas que emergen de los labios de su compañera semejantes a las fumarolas de un volcán a punto de entrar en erupción. 

 Se miran, se observan casi a hurtadillas. Sonríen. Son cómplices. Me consta que se amarán más allá de la muerte. Se levantan de la mesa, abandonan el campo cogidos de la mano como un par de adolescentes, arrullándose y dándose ánimos cual golondrinas que emprenden vuelo rumbo a lejanos y desconocidos parajes. Se alejan. Su esencia parece desaparecer, se esfuma tras ellos aunque algo imperceptible queda flotando en el ambiente del viejo comedor asturiano. 

 La mesa queda vacía. El mantel ha sido retirado por el bueno de Pepe, el paciente y buen camarero o yo qué sé lo que es el hombre en el negocio. Pero ahí queda escondida en la penumbra la esencia del amor, el perfume de la vida que se esparce entre mi cuerpo, me impregna y de algún modo me prepara para afrontar con dignidad mi camino en solitario hasta la hora final. 

 Por ello prosigo escribiendo, intentando desgranar mi alma letra a letra, folio a folio, robándole segundos a la muerte, intentando plasmar sentimientos, fundiéndome con los restos de dos vidas anónimas que envejecen al unísono, queriendo y sin querer abandonar la vida, aferrándose con determinación numantina a los últimos rayos de luz y de calor que nos otorga el astro rey que de igual forma, con el paso del tiempo, fenece lentamente en el espacio. 

 Y mientras tanto el que suscribe, también se aferra cual náufrago a una quimérica tabla de salvación que sólo se consigue alcanzar habiendo franqueado previamente las barreras que dan paso al amor compartido. 

 A pesar de ello y aún habiéndolas traspasado, este día Navidad, continúo comiendo solo. 

José Luis de Valero 
Madrid-Argüelles, Diciembre de 2003 
Copyright © 2010 José Luís de Valero. 
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El primer capítulo que os ofrecí de este libro fue hace cuatro años y se titulaba EL MENÚ DEL DÍA ,  bastante más largo y jocoso que el presente.

viernes, 13 de diciembre de 2013

ESPAÑA, TIERRA SIN PAN

 Tranquilos, que no van por ahí los tiros. ¿O quizá sí?...Veamos. De sobra sabemos que hoy en día en España sobra el pan. Mejor dicho, sobra la baguette prefabricada y horneada en los supermercados o en el chino del barrio. En un principio se masca, después uno se la traga con cierta aprensión y a continuación el sobrante se tira directamente a la basura, a hacer puñetas porque el tacto del pan de hoy en día parece plástico y su contenido de trigo es ínfimo. 

 España tiene un superávit de pésimo pan. Pero también tiene un déficit acerca de cómo conseguirlo. Y no me refiero concretamente al pan. Ese pan nuestro de cada día comprende una cadena alimentaria compuesta de diversos productos. Y para conseguirlos, los españoles precisan disponer de un puesto de trabajo y que se cumplan a rajatabla los Derechos fundamentales que les promete y avala la Constitución. 

 Una Constitución, no lo olvidemos, sancionada por el actual Jefe del Estado. O sea, el rey. Y no pongo la palabra rey con mayúscula porque no me de los mismísimos webs. Así de simple. 

 Está muy claro que según el artículo 62 de nuestra Carta Magna, corresponde al rey sancionar y promulgar las leyes. Y de igual forma si el rey la caga en su cometido como Jefe de Estado, entonces y según el artículo 64, de los actos del rey serán responsables las personas que los refrenden. En este caso los ministros con el presidente del Gobierno a la cabeza…..Y fuera pulgas. Llegados a este punto toda esa peña de vividores, crápulas y paniaguados se desinhibe. Pero el uno por el otro, la casa sin barrer. 

 Y es que España siempre ha estado sin barrer. Todas las monarquías incluida la presente, han hecho de su capa un sayo engañando miserablemente a un pueblo inculto años ha. Tal y como ocurrió en Las Hurdes, cuando Alfonso XIII prometió en 1922 convertir en un paraíso aquella comarca sumida en aquellos años en la más vergonzosa de las miserias,. Promesa incumplida. Falsedad manifiesta de la Corona. Otra de tantas. 

 La cosa viene a cuento con referencia al título de este post, A pesar que hoy en día los hurdanos renieguen de ellos, Buñuel y Unamuno dieron a Las Hurdes fama mundial y sobre todo Buñuel tras filmar el documental Tierra sin Pan, demostró que poco o nada hizo el abuelo del actual Borbón para librar de la miseria a los pobladores hurdanos. 

 Sin duda fue el hispanista francés Maurice Legendre el que batió el cobre e inició el primer estudio científico y riguroso sobre la región, que plasmó en su tesis doctoral “Las Jurdes. Étude de Geographie humaine”, publicada en 1927 tras quince años de trabajo de campo, dejándose los dientes en un terruño árido de recursos humanos y también estéril a nivel clínico y agrícola. 

“Al constatar las deplorables condiciones en que subsistían sus habitantes, marcados por la enfermedad, la miseria y el analfabetismo, Maurice Legendre inició una campaña de sensibilización para tratar de solucionar estas carencias, en la que implicó a otros intelectuales. En 1913 viajó de nuevo a Las Hurdes acompañado por su amigo Miguel de Unamuno, y en abril de 1922 lo hizo acompañado de Gregorio Marañón, junto a quien creó una Comisión Sanitaria, presidida por Marañón.” (1) 
(1) datos-extracto de La Aventura de la Historia. 

 Algún miembro de la Comisión tocaría a rebato en la Villa y Corte blandiendo un informe demoledor a la vez que vergonzoso sobre la miseria existente en Las Hurdes, ya que Alfonso XIII en persona se desplazó en una batida de prospección a la comarca de Las Hurdes, una de las más atrasadas de España. También iba en la regia comitiva Gregorio Marañón, que junto al hispanista francés Mauirice Legendre fueron los artífices de este viaje. 

 Las Hurdes de hoy podrán ser prósperas y acogedoras, pero a pesar de la actual propaganda monárquica que alaba falsamente el apoyo Real que tuvieron en 1922 los hurdanos, en modo alguno se debe a la intervención de Alfonso XIII, ya que una vez finalizada la excursión se olvidó del tema y los hurdanos se quedaron de nuevo como estaban: con el culo al aire. 

 De otra parte es innegable que Luis Buñuel reflejó en su película la más cruda realidad, y así lo denunció diez años después de la regia visita o más bien placentera excursión campestre de un rey que años después con el advenimiento de la República, tuvo que salir por patas de España y emprender el exilio hacia Roma. 

Hoy he montado un vídeo con dos documentales. El primero pertenece a la conmemoración de la visita regia a Las Hurdes y el segundo documental se trata de la obra y texto original de Luis Buñuel, Las Hurdes, Tierra sin Pan, de su versión original en francés pero doblada al castellano con el magnífico timbre de voz de Francisco Rabal.  

José Luis de Valero. 

LAS HURDES 
TIERRA SIN PAN

LO LAMENTO PERO ME HAN SUPRIMIDO EL VÍDEO.
¿QUIZÁ LAS IMÁGENES ERAN DEMASIADO EXPRESIVAS?
¿O BIEN YO DEJABA A LA MONARQUÍA  AL NIVEL QUE LE CORRESPONDE?
INTENTARÉ AÑADIR UN NUEVO LINK DE ACCESO.
AUNQUE EN ESTE NO FIGURARÁ MI OPINIÓN.
YOUTUBE TAMPOCO ME DEJA EMITIR OPINIONES.

¡¡ VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN !!
  

Las Hurdes, Tierra sin Pan por devalero

miércoles, 11 de diciembre de 2013

CRÓNICAS DEL FUTURO: MICROCHIP GLOBAL


Ocurre que a veces los comentarios y respuestas habidos en un post son más interesantes que el propio post en sí, y a uno le impulsan a escribir de nuevo basándose en los últimos comentarios y respuestas que ha recibido. 
Ver este LINK  
y para documentarse, también este OTRO   

Debido a tal motivo redacto este nuevo post. Como podréis comprobar si leéis mis últimas respuestas en GOOGLE & BLOGGER: NOS ESPÍAN Y CONTROLAN,   manifiesto que en mis viejos archivos de texto tengo uno que escribí hace cuatro o cinco años y que me parecía titulé Microchip Global, aunque tras localizar el texto he comprobado que no era el título sino el subtítulo, ya que pertenece a un relato inacabado que nunca he publicado. Hasta hoy. 

El único añadido a mi viejo relato es la palabra MONDEX y la descripción técnica del microchip en cuestión. El resto es pura fantasía….¿O quizá no?.... 

CRÓNICAS DEL FUTURO 
MICROCHIP GLOBAL 
Siglo XXII: 
25 de Diciembre, Año 2101. 

  Los sistemas informáticos y de comunicaciones que comenzaron a desarrollarse en el planeta Tierra a finales del siglo XX, se han perfeccionado hasta límites insospechados. De igual forma la neurocirugía informática ha llegado a niveles técnicos difícilmente superables. 

  La cirugía cerebral se ha impuesto como método para transportar a los seres humanos hacia un mundo plenamente virtual donde todo es posible, desde comunicarse mentalmente o consultar una enciclopedia, hasta efectuar una visita a las colonias de Marte. Y todo ello sin moverse de casa, previa implantación de un microchip artificial llamado, procesador neuronal Mondex. 
  
  A medida que los humanos aceptan el microchip como parte de su cerebro, el desarrollo intelectual del individuo crece en función de los datos técnicos que su procesador le otorga, a la par que sus funciones meramente orgánicas se van reduciendo. 

 Para viajar, comunicarse, comprar o vender, estudiar o incluso satisfacer sus necesidades sexuales, el implantado no precisa conectarse a la antigua y desfasada red de Internet o solicitar los servicios de prostitutas profesionales que a su vez dependen del Sistema Global. Le basta con abonar una cuota anual, cerrar los ojos y conectarse mentalmente a su propio procesador neuronal vinculado a los satélites de comunicaciones informáticos que giran orbitando la Tierra. 

  Paulatinamente los seres humanos han ido perdiendo su libertad de acción. El Sistema Global que gobierna el planeta Tierra desde el primer tercio del siglo XXI, obliga por ley que todos los ciudadanos del mundo sean implantados con el procesador neuronal Mondex. 

  Desde el año 2031 la sociedad rinde culto a los sistemas informáticos parapetándose tras la técnica, mientras las funciones básicas del hombre disminuyen a medida que se producen adelantos en el campo científico e informático. 

 El ser humano una vez implantado, tiende a encerrarse en sí mismo, vive en un mundo aparte y se comporta de un modo totalmente egoísta e irracional, acatando las órdenes que le son transmitidas vía satélite por el Sistema Global. 

 Está vinculado de por vida al procesador neuronal Mondex que en realidad es el que manda en su cerebro y también en su vida, puesto que si el implante es extraído, el implantado muere por envenenamiento de litio en la sangre en menos de una hora entre terribles sufrimientos. 

 El procesador neuronal Mondex es diminuto. Tiene el tamaño de un pequeño grano de arroz y se aloja bajo el cuero cabelludo o en el dorso de una de las manos del implantado. Su autonomía es de 120 años y la energía se la proporciona una batería de átomo-litio instalada en el interior del microchip. 

 El antiguo concepto de vida familiar y participativa con el prójimo ha sido destruido, eliminado de la mente humana. El hombre ha dejado de ser un lobo para el hombre. Ahora tan sólo es un esclavo del Sistema Global. Todas las técnicas de comunicación vía satélite, así como la totalidad de centros quirúrgicos de implante cerebral se hallan en poder de Microchip Global Corporation, empresa estatal con base en Silicon Valley, E.E.U.U. 

 Sin embargo no todos los seres humanos aceptaron ser implantados. En todos los países existen grupos disidentes que desean seguir viviendo de una forma tradicional, tal y como vivieron sus ancestros en los albores del siglo XX, sin ayudas quirúrgicas ni informáticas que distorsionen o paralicen la propia capacidad resolutiva del hombre. 

 La Humanidad en el planeta Tierra se encuentra dividida socialmente en dos grupos perfectamente diferenciados entre sí:  Los Implantados y Los Descerebrados. 

Los voluntariamente implantados son seres adictos al Sistema Global que gobierna un mundo totalmente automatizado, mientras que los llamados Descerebrados pertenecen a grupos rebeldes que se niegan a ser implantados, por lo que son acosados por el Sistema, que lo único que persigue es el sometimiento global de todos los seres humanos. 

 Los empobrecidos habitantes del Tercer Mundo cuyo destino es trabajar sometidos a la tiranía de los implantados más inteligentes, son los más perseguidos con el fin de someterlos a un proceso biológico de fecundidad intensiva. Las llamadas Granjas de Producción Humana, son similares a las granjas de producción animal que existían en la antigüedad para consumo humano, 

 Los millones de mujeres de raza negra sometidas por ley a procesos biológicos de fecundación intensiva, tienen doce hijos de promedio en toda su vida fértil. Una vez cumplida su misión, sus procesadores neuronales Mondex se autodestruyen automáticamente mediante la ruptura de la batería de átomo-litio, eliminándolas del censo de seres vivos. 

 En el complejo de Microchip Global Corporation, un día se produjo un descubrimiento sin precedentes en la historia de la neurocirugía y biología informática. 

  El doctor Mondex, biznieto del científico-informático creador del primer procesador neuronal, consiguió descubrir un nuevo procesador totalmente orgánico, aislando un determinado gen al que denominó M.I (Mental Independence), Este micro-gen o chip biológico, bien podría ser en un futuro el portador de un código genético aplicable a los seres humanos desde el mismo instante de su concepción. Dicho procesador se desarrollaría con el propio ADN del individuo a través y mediante la recepción de ondas cerebrales estimuladas de persona a persona portadoras del mismo gen. 

 De la codificación y puesta al día de datos informáticos destinados a un recién nacido, se haría cargo su Servidor Personal ubicado en un satélite central de comunicaciones independientes. A medida que el niño se fuera convirtiendo en adulto, su Servidor Personal iría descargando información en su procesador biológico suministrando el acceso a funciones acordes con la edad del individuo. 

 El trascendental descubrimiento no pasó inadvertido para el Sistema Global, que intuyó una nueva y poderosa arma para hacerse con el control mental de todos los seres humanos recién nacidos, eliminando de ese modo los implantes cutáneos. 

 El doctor Mondex y su equipo científico fueron prácticamente secuestrados por el Sistema en los laboratorios de Microchip Global Corporation, que tras el descubrimiento promulgó la llamada Ley de Implante, obligando a todas las personas fértiles a ser implantadas con el nuevo procesador orgánico a fin que las nuevas generaciones nacieran con el implante en sus genes. 

 Al cabo de unos días los servicios de seguridad descubrieron que el doctor Mondex había huido de su encierro llevándose consigo a su robot-ayudante y toda la documentación concerniente a nuevos proyectos en desarrollo entre los que se encontraba el gen M.I., estimulador de los sentimientos más profundos e independientes del ser humano, destinado a ser implantado en personas y de igual modo en robots replicantes. 
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 Pasó el tiempo. Año 2150. El Sistema Global y Microchip Global Corporation son los amos y señores del mundo y de los seres que lo habitan. Nada escapa a sus férreos controles a excepción de una fuente emisora de ondas cerebrales llamada Orbit Máster,  una fuente de emisión prácticamente indetectable para la policía del Sistema Global. 

 También, y según información recibida mediante las sondas de localización a bordo de satélites espía, existen grupos de rebeldes anti-implante localizados en el continente europeo y en el altiplano andino. Los servicios de Inteligencia del Sistema no prestan excesiva atención a las maniobras evasivas de los descerebrados, que en su mayoría viven recluidos en cuevas y poblaciones abandonadas hace cincuenta años. 

 Estos rebeldes son los descendientes de los últimos luchadores que se opusieron a la política informatizada del Sistema Global, y que tuvieron que soportar vejaciones y aislamientos sin fin. Ahora sus descendientes perviven a salvo de implantes genéticos artificiales. No les hacen falta. En sus genes portan un aliado: el gen M.I, mundialmente conocido en castellano como Independencia Mental. 
Son los últimos seres humanos en estado puro. 
Y van en aumento. 
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 Cae la noche sobre el Atlántico. Bajo las olas, a cien metros de profundidad, en la plataforma continental africana y situada en la vertical del Teide, se abre una gruta submarina que conecta directamente con otra gruta artificial sobre el nivel del mar, excavada hace medio siglo por los rebeldes llamados “descerebrados”. 

 Asentada sobre la superficie, a salvo de ser detectada por los satélites espía del Sistema Global, es el lugar donde se ubica la fuente emisora de ondas cerebrales Orbit Máster, y donde se alberga un laboratorio clandestino de producción genética 

 - Mañana te espera un día de mucho trabajo, amigo mío. 
 - No importa señor. Estoy preparado. 
 -Ten en cuenta que has de producir un millón de genes. 
 -Cuente con ellos, señor. 
- Eso espero. Un millón de personas dependen de ti. 
- Brindemos por la Independencia, señor. 
- Y por ti, amigo mío.  
- Feliz Navidad, doctor Mondex. 
- Feliz Navidad, robot. 

José Luís de Valero
Siglo XXI
11 de Diciembre de 2013