Condenan a una mujer invidente a abonar 28.000 euros a una viandante que tropezó con su perro-guía.
Yo todavía no sé muy bien quién estará más cegato : Si los Jueces o la propia Justicia española. La noticia que podéis leer en EL MUNDO no tiene desperdicio.
Por lo visto a las “Señorías” que ocupan plaza y legislan a golpe de mazo en la Audiencia Provincial de Cantabria se les ha ido la olla, o bien adolecen de estrabismo óptico y hasta cabe la posibilidad de que se les haya desprendido la retina.
De otro forma no se comprende que judicialmente condenen y multen a una invidente y favorezcan a una demandante que acusó al perro-guía de la demandada de la lesiones que ésta se produjo debido a un "movimiento brusco" del can.
Lo cojonudo y a la vez triste del caso, es que la demandante falleció hace tiempo (no debido a la caída), pero sus deudos han reclamado la pasta a como dé lugar y los cegatos de la Audiencia Provincial de Cantabria se la han concedido.
Y digo yo que todavía está por ver si a su vez, el pobre perro-guía será condenado a una inyección letal.
Que con ese putiferio de jueces, todo es posible.
José Luís de Valero.
