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martes, 10 de enero de 2012

CARTA ABIERTA A UN HIDEPUTA


Y te lo digo así, HIDEPUTA, en castellano antiguo, que queda más fino que redactar que eres un hijo de la grandísima puta.

Va por ti, Javier Martinez, de profesión Arzobispo de Granada y Master en homilías dignas de haber sido pronunciadas por el mismísimo Tomás de Torquemada. Ignoro la fecha en la que te dirigiste a los fieles desde el púlpito, vomitando unas palabras igualmente dignas del peor de los miserables. Pero a pesar de ello no me resisto a llamarte hijo de la grandísima puta, aunque posiblemente tu santa madre sea una bellísima persona.

Estoy de acuerdo contigo cuando en tu homilía dices que consideras el aborto "como un genocidio silencioso". Eso también lo dije yo hace unos años en este mismo blog y mediante tres vídeos consecutivos, acusando formalmente a Zapatero de asesino y genocidio ante el Tribunal de la Unión Europea.

Pero tu acusación suena a hueco cuando prosigues manifestando: "los crímenes nazis no eran tan repugnantes", comparación que considero digna de los mejores tiempos hitlerianos. O sea, que según tu, convertir en humo a millones de personas es menos repugnante o no es tan repugnante como practicar el aborto,

Pero cuando te echo definitivamente a los leones y empiezo a cagarme en tus muertos es cuando enfáticamente dogmatizas: "Matar a un niño indefenso y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer"

Estas últimas palabras ¿son o no son suficientes para levantar una pira y quemarte en la hoguera, grandísimo cabrón?....¿Cómo se pueden pronunciar semejantes atrocidades desde un púlpito y después consagrar el Cuerpo de Cristo?...¿Quién coño te crees que eres, mal nacido?....¿Cómo osas profanar la fe de los cristianos?...Maldito seas hasta el fin de los siglos.

Tus palabras no sólo merecen una reprimenda Papal, reprimenda que por supuesto jamás llegara a tu palacio arzobispal porque casi todos sois chacales de la misma camada. Lo que sí merecen tus palabras son una denuncia ante un tribunal civil, acusándote de enaltecimiento de la llamada Violencia de Género, porque con tu homilía das carta blanca a los hijos de puta que violan a sus mujeres. "ABUSAR DEL CUERPO DE LA MUJER, LICENCIA ABSOLUTA, SIN LÍMITES" .....Son tus propias palabras, maldito bastardo.

No mereces ni un segundo más de mi tiempo. A las alimañas como tú, lo más conveniente es aplastarlas y seguir camino por este valle de lágrimas. Un valle de lágrimas en el que chacales como tú habéis convertido la fe en escombros, traicionando con ello el legado de amor que nos dejó un galileo ejecutado en una cruz.


Para quien desee documentarse sobre el tema, aquí tenéis el link de acceso.